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4 de junio de 2024
Dificultades al incorporar personal de atención domiciliaria en casa de un familiar
13 de marzo de 2025Contratar a un cuidador genera muchas inquietudes tanto a la familia como al usuario debido a que es un paso incierto y totalmente desconocido.
En este artículo, hablaremos de qué beneficios comporta tener la presencia de un profesional domicilio tanto por la familia como por el usuario.
Las ventajas que más destacan cuando contratas a un cuidador
Atención personalizada y servicios flexibles: Todos los cuidadores se adaptan a las necesidades específicas de los usuarios, ya sean físicas o psíquicas, proporcionándole una atención individualizada que muchas veces no puede conseguirse en un entorno de institución.
UNICUIDA ofrece servicios personalizados y totalmente flexibles en función de las necesidades de cada familia ya sean acompañamientos de día o de noches, acompañamientos puntuales o servicios donde el cuidador convive en el domicilio familiar.
Mantenimiento de la independencia: Una de las tareas más importantes del cuidador es ayudar en todo momento a que el usuario siga desarrollando las actividades de la vida cotidiana con la mayor autonomía posible, como podría ser: cocinar, vestirse, salir a pasear, salir a comprar, etc.
Mantener esta independencia del usuario en todo momento ayuda a mejorar la calidad de vida de la persona mayor, ya que se sienten más segura.
Los cuidadores no sólo ayudan en tareas físicas, sino que también pueden proporcionar soporte emocional. Este acompañamiento psicológico es muy importante para reducir la sensación de soledad y evitar el deterioro cognitivo.
Atención a la salud: Los cuidadores están formados para gestionar diversas condiciones de salud, como administrar medicamentos, realizar seguimiento de visitas médicas o atender a personas con enfermedades crónicas. Esto puede evitar complicaciones y contribuir al bienestar físico y mental de la persona mayor.
Los cuidadores pueden identificar señales de alerta en el estado de salud y actuar rápidamente para evitar que se produzcan situaciones más graves.
Tranquilidad y seguridad para la familia: Cuando una persona mayor necesita atención constante o ayuda con actividades del día a día, los familiares pueden sentirse sobrecargados intentando equilibrar las propias responsabilidades con el cuidado de un ser querido. Tener un cuidador profesional que se hace cargo del cuidado diario alivia esta carga y da a la familia más confianza de que la persona mayor está en buenas manos.
Disponibilidad de tiempo para otras actividades: El cuidado de una persona mayor puede ser emocionalmente agotador, especialmente si tiene enfermedades crónicas o demencia. Un cuidador puede proporcionar apoyo emocional tanto a la persona mayor como a su familia, haciendo más fácil afrontar los retos emocionales asociados a esta etapa de la vida.
En resumen, un cuidador puede ser una pieza clave para garantizar la calidad de vida, la seguridad y la salud de una persona mayor, mientras se proporciona soporte a la familia para afrontar esta etapa de la vida.
Contratar a un cuidador a domicilio permite a la persona mantener su calidad de vida en un entorno conocido y sentirse cuidada de manera individualizada.
Si tienes cualquier duda, consúltanos sin ningún compromiso.