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12 de junio de 2026Cuidar a personas con dependencia durante el verano: claves para garantizar su bienestar en casa
Cuando llega el verano, las rutinas cambian. Las vacaciones, altas temperaturas y nuevos horarios modifican el día a día de muchas familias. Pero cuando en casa vive una persona mayor o con dependencia, estos cambios pueden representar un reto añadido. El calor, la deshidratación, la pérdida de apetito o la carencia de los cuidadores habituales pueden afectar a su salud y calidad de vida. Por estos motivos, durante los meses de verano, es especialmente importante contar con una atención domiciliaria adaptada a las necesidades de cada persona.
Desde Unicuida sabemos que los cuidados no entienden de vacaciones. Por eso adaptamos nuestros servicios para que las personas mayores y sus familias vivan el verano con tranquilidad, seguridad y bienestar.
Por qué motivo, ¿podríamos decir que el verano es una época especialmente delicada para las personas mayores o dependientes?
Las personas mayores son más vulnerables a efectos de las altas temperaturas. Con la edad disminuye la capacidad de regular la temperatura corporal y también es habitual que la sensación de sed sea menor. Además, algunas enfermedades crónicas o determinados medicamentos pueden aumentar el riesgo de deshidratación o sufrir un golpe de calor.
A todo esto se le añaden los cambios en las rutinas familiares. Muchos cuidadores habituales realizan vacaciones, los horarios se modifican y, en algunos casos, la persona dependiente pasa más horas sola.
Disponer de un servicio profesional de asistencia a personas mayores durante este período ayuda a mantener la continuidad de los cuidados y aporta tranquilidad tanto a la persona atendida como a su familia.
La hidratación: una prioridad en los cuidados a domicilio
La deshidratación es uno de los principales riesgos de verano. El problema es que muchas personas dependientes no manifiestan que tienen sed o tienen dificultades para pedir agua. Los profesionales de Unicuida ofrecen líquidos de forma frecuente a lo largo del día y adaptan las texturas cuando la persona tiene dificultades para tragar. También es recomendable complementar la ingesta de agua con alimentos ricos en líquidos, tales como: fruta de temporada (sandía, melón, melocotón…), cremas y sopas frías, lácteos frescos, verduras frescas, etc. El objetivo es mantener una hidratación adecuada antes de que aparezcan los primeros síntomas de deshidratación.
Alimentación: ligera, adaptada y equilibrada
Durante el verano es habitual perder un poco el apetito. Sin embargo, las personas mayores siguen necesitando una alimentación completa para mantener la fuerza, prevenir la pérdida de masa muscular y favorecer una buena recuperación ante cualquier enfermedad. En la atención domiciliaria, las comidas se adaptan a las preferencias y necesidades de cada persona. Se priorizan preparaciones más frescas, ligeras y fáciles de digerir, sin descuidar el aporte de proteínas, vitaminas y minerales. En Unicuida también hacemos un seguimiento de los hábitos alimenticios para detectar de forma precoz cualquier cambio en el apetito o una posible pérdida de peso.
Adaptar las actividades a las horas de menor calor
La actividad física sigue siendo beneficiosa durante el verano, pero es importante adaptarla. Los paseos o ejercicios suaves deben realizarse preferentemente a primera hora de la mañana o por la noche, evitando las horas de máxima insolación. También es fundamental protegerse del sol, llevar ropa ligera y mantener una buena hidratación antes, durante y después de la actividad. Cuando salir no es posible, los cuidados a domicilio permiten continuar trabajando la autonomía y estimulación mediante actividades dentro de casa.
Un verano más tranquilo con Unicuida
En Unicuida sabemos que cada persona es distinta y que las necesidades pueden cambiar con la llegada del calor. Por eso ofrecemos Servicios de atención domiciliaria personalizados, flexibles y adaptados a cada situación. Nuestros profesionales trabajan para que las personas mayores y con dependencia sigan disfrutando de su día a día con seguridad, autonomía y calidad de vida, mientras las familias pueden vivir el verano con la tranquilidad de saber que sus seres queridos están en buenas manos.




